Aramayo confirmó cierre de Embajada en Irán y restitución de embajadores con EEUU

El canciller boliviano también confirmó que las funcionarias de la era del MAS Gueisa Patricia Zeballos Grosber, directora general de Asuntos Jurídicos, y Yovana Luz Mendoza Revollo, jefe de la Unidad de Transparencia, continúan en el Ministerio de Exteriores.

El cierre de la Embajada en Irán, la reapertura de la Embajada en Estados Unidos, el nombramiento de embajadores en los países vecinos —comenzado por Brasil— y la designación del cónsul en Santiago de Chile son las prioridades del gobierno en las relaciones internacionales de Bolivia, afirmó a Periodismo Sin Photoshop el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo.

«Ya se está operando el cierre en Irán, solamente tenemos un encargado de negocios que funciona desde Turquía», detalló. En el caso de Estados Unidos, aseguró que Bolivia reactivará la Embajada, cerrada en 2008 tras la expulsión del embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, durante la gestión gubernamental presidida por Evo Morales.

Aramayo puso énfasis en la decisión de priorizar las relaciones bilaterales con los países de la región.

«Brasil es una prioridad, sin lugar a dudas. También las relaciones con Chile, retomadas y con avances positivos que demandan tener, cuanto antes, una representación consular. Con Perú, estamos esperando que se consolide el proceso de transición», explicó el canciller, a la vez que  confirmó su asistencia al acto de posesión de la presidenta electa, Keiko Fujimori, prevista para el 28 del presente mes.

Con Ecuador hay conversaciones, al igual que con Paraguay y Uruguay. Con estos últimos, los avances son más significativos, como lo demuestra el relanzamiento y la reactivación de URUPABOL, a iniciativa del gobierno nacional, recordó Aramayo. URUPABOL, fundado en 1963, es un mecanismo de integración y concertación subregional compuesto por Uruguay, Paraguay y Bolivia.

España y Bruselas también están entre las prioridades, continuó el canciller, porque asegura una mayor presencia de los intereses nacionales en el Parlamento Europeo. Igualmente China, dado el peso que tienen para Bolivia las operaciones comerciales con ese país. Además, se busca estrechar relaciones con Egipto, Marruecos, Arabia Saudita y Emiratos Árabes, entre otros.

Consultado por qué el Gobierno ha demorado tanto en designar embajadores, Aramayo dijo que no querían improvisaciones en esta materia. Esto sin tomar en cuenta las dificultades que enfrentó la Cancillería desde el inicio de gestión, debido a la deuda heredada de los anteriores gobiernos. Un argumento rebatido por excancilleres y diplomáticos bolivianos, que coinciden en señalar que nada justifica la demora.

Aramayo contrarrestó las críticas reiterando que no le parecía justo ni responsable, tomar medidas improvisadas; y menos aún repetir los errores cometidos en gestiones anteriores, como los vistos en el gobierno presidido por Jeanine Añez.

“En la gestión de la señora que mencionas, se generó un daño económico con procesos que alejaron rápidamente a personas, y que luego repercutieron contra el Estado”, dijo refiriéndose a la excanciller Karen Longaric y a las obligaciones derivadas de despidos de funcionarios, como fue el pago de indemnizaciones. “Se gastaron 45 millones de bolivianos en la designación de personal en el servicio exterior, y para una corta gestión; ¿eso es adecuado, es responsable?”, criticó.

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Innovaciones tecnológicas

Por otra parte, Aramayo dijo que la Cancillería ya está trabajando en el mejoramiento del servicio exterior, a través de la implementación de herramientas tecnológicas, con el objetivo de optimizar los recursos para la atención de los bolivianos residentes en el exterior.

«Hemos hecho innovaciones tecnológicas importantes para alcanzar una atención consular más ágil y oportuna. Entre otras, la implementación del salvoconducto digital y del código de barras en el visado, para evitar la duplicidad y mejorar controles en fronteras», explicó.

Funcionarias afines al MAS

Otra de las críticas dirigidas al Gobierno y especialmente a Cancillería es que continúen trabajando con personal heredado de los gobiernos de Evo Morales y de Luis Arce. “Desde el principio, lo que no se ha querido en este Gobierno es hacer masacre blanca, eso de borrar a todos lo que ocuparon espacios (en la administración pública) en los últimos 20 años», afirmó.

¿Y qué pasa en los casos que no son de despidos, sino más bien de contrataciones de personas que ocuparon cargos de mando en los gobiernos de Evo y Arce?, preguntamos, señalando dos casos: el de Patricia Zeballos Grosber, directora general de Asuntos Jurídicos; y Yovana Luz Mendoza Revollo, jefe de la Unidad de Transparencia, ambas posesionadas en noviembre del año pasado, ratificadas en planillas en febrero y actualizadas en nóminas en abril de este año.

Guehiza Patricia Zeballos fue miembro del TCP de 2018 a 2024, y abogada de la Procuraduría General del Estado en las gestiones 2024 y 2025 (procurador Ricardo Condori Tola, que asumió en reemplazo de Iván Lima)

Giovanna Luz Mendoza fue jefe de Lucha contra la Violencia y Seguimiento Jurídico, dependiente del Viceministerio de Igualdad de Oportunidades del Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional, en 2019 (ministro Héctor Arce Zaconeta).

«Sí, son funcionarias del Ministerio de Relaciones Exteriores”, confirmó Aramayo, y defendió las designaciones, asegurando que ambas tienen trayectoria profesional destacada y cumplen los requisitos exigidos para ejercer dichos cargos.

“Yo quisiera que esas críticas se fundamenten”, dijo ante las críticas que apuntan a ambas como operadoras de los expresidentes masistas. “¿En qué sentido son operadoras políticas? Si revisan su historial verán que son dos mujeres que trabajan, tienen credenciales profesionales, están naturalmente en diferentes tiempos en la dinámica institucional de país, brindando servicios. No me animaría a decir que son ideólogas, operadoras políticas y emblemáticas del proceso de cambio», explicó.

Aramayo consideró que es irresponsable poner bajo escrutinio público a dos mujeres profesionales, trabajadores y no corresponde estigmatizarlas.