Santa Cruz, 31 de marzo de 2026.–El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, denunció este martes, en conferencia conjunta con el presidente Rodrigo Paz, que se identificó una red delictiva internacional dedicada a la adulteración y robo de diésel y gasolina destinados a Bolivia, perpetrados en garajes de Chile.
“Hemos empezado a realizar una investigación profesional profunda sobre el inmenso daño que se estaba causando al parque automotor boliviano, que alcanzaba al transporte público, al transporte privado, en diferentes segmentos”, aseveró.
Oviedo recalcó que las indagaciones tienen carácter internacional y se desarrollan en coordinación con autoridades de países vecinos.
“Esta es una investigación que está dentro de la jurisdicción del territorio boliviano, pero que también abarca otros países, concretamente la República de Chile, la República del Paraguay y la República Argentina”, detalló.
Por su parte, el presidente Paz lamentó que este delito afectó seriamente a la provisión de combustibles en el país y a las familias bolivianas.
“No permitiremos que estas mafias internacionales y grupos de poder sigan boicoteando nuestra economía; por ello, recuperaremos YPFB para los bolivianos y perseguiremos a los responsables. Nuestro gobierno está con el futuro y no con quienes traicionan a la Patria”, dijo.
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El titular de Gobierno explicó que la red delictiva operaba principalmente en las ciudades chilenas de Arica e Iquique, donde se efectuaban trasvases ilegales de combustible desde cisternas hacia vehículos particulares.
Declaró que los delincuentes extraían parte del combustible transportado y lo reemplazaban con mezclas adulteradas. “Normalmente las cisternas cargan entre 33.000, 35.000 litros. Le sacan 1.000, a veces 700”, explicó.
Subsiguientemente, el volumen sustraído era sustituido por agua mezclada con aceite usado. “Se han sacado 1.000 litros, cargan 1.000 litros de esta agua, la mezclan con aceite usado para darle color (…) y la vuelven a introducir a la cisterna”, señaló.
El ministro remarcó que estos hechos están respaldados con pruebas técnicas y documentales obtenidas durante la investigación. “Esto, lo que estamos viendo acá con pruebas concluyentes, con placas de las cisternas, con gente que está operando, es lo que ha estado recibiendo el país y dañando el parque automotor de los bolivianos”, recalcó.
