El Gobierno del presidente Rodrigo Paz también importará gas natural, si no aplica reformas en el sector de hidrocarburos y ofrece incentivos a las empresas petroleras extranjeras para producir más, advirtió el experto y expresidente de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE), Carlos Delius.
«El riesgo que corre Rodrigo Paz es ser el primer gobierno en importar gas. Eso es real y para eso hay que moverse muy rápido. Para ello se tienen que hacer cambios en los contratos de aquellas empresas que ya están explotando campos de gas en el país», explicó Delius, en entrevista con el programa radial Periodismo Sin Photoshop.
En la actualidad, ya se importa casi el 90% de diésel y el 50% de gasolina para el consumo interno, debido que se produce poco combustible en las refinerías nacionales.
Bolivia registra serios problemas en el sector de hidrocarburos, con la caída de las reservas de gas natural a 3,7 trillones de pies cúbicos (TCF), dificultades en la importación de combustibles, falta de dólares para la importación y falta de liderazgo en el sector.
«La vamos a pasar muy mal si vamos a vivir con gas importado», apuntó Delius.
El posado 22 de abril, la crisis en hidrocarburos obligó al presidente Rodrigo Paz a hacer el cambio del entonces ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinacelli, por Mauricio Blanco. Además, en YPFB renunció Claudia Cronenbold y asumió en su reemplazo Sebastián Daroca.
Cronenbold presentó un diagnóstico de YPFB en su carga de renuncia, que encontró la compañia “significativamente más deteriorado de lo previsto” y un “lastre de dos décadas”, marcado por prácticas agotadas y una estructura administrativa que califica como perniciosa.
«YPFB tiene que ser intervenida de alguna manera, y tienen que tomarse las medidas para que todos los candados puedan ser abiertos. Porque si no, ese grupo de gente que tomó YPFB, se roban todo (sindicalistas y funcionarios corruptos)”, afirmó.
Para incrementar la producción de gas en el corto plazo y no tener que importar, Delius planteó “resolver los problemas con Repsol, Petrobras, Total, Oxy” que ya operan en el país, además, de Andina y Chaco, para ofrecer incentivos a la producción.
«Tienen que remunerar la producción y la inversión que esas empresas pueden hacer en el corto plazo para subir la producción de gas. Hay un estimado de 6 millones de metros cúbicos de gas que se puede extraer rápidamente y eso, obviamente, nos patea dos a tres años la urgencia del gas», propuso.
En criterio del experto, Bolivia debe presentar la nueva ley de hidrocarburos, que sea competitiva y “no una ley que salga al extranjero pensando que somos el ombligo del mundo», debe ofrecer seguridad jurídica a las petroleras.
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