
Erbol / Visión 360
El juzgado sexto anticorrupción de La Paz determinó este viernes imponer la detención domiciliaria sin salida laboral contra el exministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, mientras es investigado por el caso de la gasolina basura.
Además de la detención domiciliaria, se dispuso una fianza de 100.000 mil bolivianos, el arraigo contra la exautoridad, la obligación de asistir a un registro semanal ante la Fiscalía, además de la prohibición de acudir a las instituciones involucradas en el caso y contactarse con otros involucrados en el proceso.
El abogado del exministro informó que se presentó una apelación y se impugnará la medida cautelar, para que el exministro pueda continuar con su actividad laboral.
Si bien la Fiscalía pidió prisión preventiva, la defensa explicó que se logró demostrar que su defendido tiene domicilio y no existe riesgo fuga del país, pues cuenta con un arraigo natural como es la familia, además que no es un peligro para la sociedad.
Medinaceli fue aprehendido el miércoles y esperaba la audiencia cautelar en celdas policiales. La Fiscalía imputó a Medinaceli por incumplimiento de deberes y conducta antieconómica, bajo el argumento de que omitió disponer de medidas extraordinarias para suspender la distribución del combustible de mala calidad.
Medinaceli argumentó en su defensa que no autorizó la comercialización de gasolina observada, sino solo el desprecintado para el proceso de desestabilización. Asimismo, pidió ahondar la investigación a la Fiscalía.
El exministro aclaró que la supervisión está más allá de sus funciones, porque corresponde al brazo operativo de YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Asimismo, recordó que entonces había pedido la suspensión de contratos de provisión en tanto se solucione este tema, además de que solicitó el resarcimiento a los afectados.
Detalles del caso
“El tema fue el de una gasolina desestabilizada por el mantenimiento de los tanques, eso se me informa en YPFB (…). Entonces se tenía que seguir un proceso de estabilización. Es un proceso químico, señor juez. Aquí yo confirmo la resolución 041 donde yo no autorizo la comercialización de esta gasolina, simplemente autorizo el desprecintado para el tratamiento y el fin del tratamiento era poner en óptimas condiciones la gasolina para lograr su estabilización. Este era un pasivo que se arrastraba desde los últimos años”, indicó el exministro durante la audiencia.
Agregó que una vez enterado del problema, en su calidad de ministro, solicitó el inicio de la Fiscalía para indagar la desestabilización de la gasolina. Además, recordó que el 31 de marzo pidió la suspensión de los contratos de suministro hasta que no se solucione el asunto.
La resolución ministerial que menciona Medinaceli es la 041/2026, en el que autoriza por “única vez y con carácter excepcional, a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en el ámbito de sus competencias y atribuciones, a realizar el tratamiento y aplicar los procesos necesarios a los volúmenes de gasolina a ser tratado para optimizar su estabilidad y desempeño para su comercialización”, dice el artículo 1.
Mientras que su parágrafo II señala que el encargado de ese trabajo será la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) “bajo principios de mérito, oportunidad y conveniencia, proceda al desprecintado de los tanques que contengan los volúmenes de gasolina que requieren ser tratados”.
En el artículo 2, la resolución señala que la autorización se circunscribe a los volúmenes de gasolina que “requieren ser tratados, no constituyendo modificación, dispensa ni flexibilización de las especificaciones establecidas en el Reglamento de Calidad de Carburantes aprobado por el Decreto Supremo N° 4718, de l8 de moyo de 2022, los cuales son de cumplimiento obligatorio”.
Además de que el entero responsable del tratamiento de los volúmenes que debían ser tratados es YPFB y que este ente debió llevar adelante un registro desde el desprecintado hasta el punto de transferencia de custodia a las estaciones de servicio
