El 16 de julio se puso la piedra fundamental a la construcción de una obra que prevé alcanzar los 50 metros de altura y está impulsada por la Iglesia Católica, con el propósito de diversificar el turismo en el municipio San José de Chiquitos.

Por Carlos Quisbert
La Gobernación de Santa Cruz cuestiona y anuncia la fiscalización a los permisos de construcción de la imagen del “Cristo de la Esperanza” en la cima del cerro Turubó, en el municipio de San José de Chiquitos. Así lo hizo conocer el arqueólogo y encargado de Cultura y Turismo de la Gobernación de Santa Cruz, Danilo Drakic.
De acuerdo a la explicación del experto, la principal preocupación de la institución es evitar que la edificación y lo que conlleva la creación de un circuito turístico de esas características, además de afectar un ecosistema natural, dañe un patrimonio cultural e histórico, no solo de San José de Chiquitos sino de Santa Cruz. Explicó que la imagen «solitaria» del cerro Turubó, es la única referencia visual que queda de la fundación de la ciudad, plasmada en imágenes coloniales, y que es importante preservar esa virtud.
“Van a construir un Cristo con esas dimensiones y el cerro Turubó, que fue sagrado por miles de años, ícono de la sociedad cruceña, se convertirá en el pedestal de un Cristo. La gente de San José de Chiquitos y los cruceños nunca más podremos volver a ver de la misma forma a ese símbolo histórico y cultural”, afirmó Drakic, en entrevista con Maggy Talavera.
Información sobre la obra
De acuerdo a las publicaciones de medios locales, en un acto especial realizado el 16 de julio, en la cima del cerro, el alcalde de San José de Chiquitos, Juan Diego Caballero, acompañado de autoridades locales y vecinos, junto con el impulsor del proyecto, monseñor Karl Stetter, pusieron la piedra fundamental para la obra que sería financiada por la Diócesis de San Ignacio de Velasco.
Según los datos de la Alcaldía, el proyectado lleva más de un año y tropezó en la anterior gestión por los problemas de titularidad del área donde está ubicado el cerro Turubó, y donde se espera construir la imagen, que tendría una altura de 50 metros. La misma superaría en tamaño a la del Cristo de la Concordia de Cochabamba, que tiene 40,4 metros y al Cristo Redentor, de Río de Janeiro, de 38 metros.
El diseño interior del monumento permitiría a los visitantes ascender por el cuerpo de la escultura para observar la Chiquitania, literalmente, desde el interior y los ojos de la imagen. El proyecto tiene el fin de convertirse en un motor económico y generador de empleos para ese municipio, a través del turismo.
Historia y cultura
Drakic recordó que el cerro Turubó o “solitario” es parte importante de la historia precolonial y testigo a la fundación de Santa Cruz de la Sierra, por Ñuflo de Cháves en 1561, por lo que considera que definir la construcción de dicha imagen no le incumbe solo a San José de Chiquitos, sino a todo el departamento. El arqueólogo afirma que se pretende evitar que la estatua reduzca el papel histórico del Turubó a solo “un pedestal” de la imagen religiosa.
Afirmó que la imponente imagen del cerró está retratada en un cuadro de 1758, expuesto en un museo de Perú, el mismo sería la única referencia gráfica del origen de San Cruz.
Además, señaló que todo su entorno es parte de un ecosistema natural que podría verse seriamente afectado por la construcción de esta “megaobra” y el movimiento de personas que se daría a partir de su habilitación como un centro de peregrinaje.
El funcionario aseguró que no se opone a los proyectos turísticos y de desarrollo, pero cuestionó la legalidad de la obra y la falta de un estudio de impacto ambiental y licencias de construcción, las que debieron ser emitidas por la Gobernación, pues, de acuerdo a su experiencia, ese tipo de trámites tienen una serie de protocolos que deben cumplirse para prevenir la destrucción de patrimonio cultural.
Drakic manifestó que la construcción estaría observad de entrada, debido a que el área del cerro Turubó está declarada reserva natural por una ordenanza municipal, además de es parte de tierras fiscales, por lo que existen diligencias pendientes que se deberían cumplir en el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA). Ante la polémica por este proyecto, Drakic anunció que el siguiente martes por la mañana estará en San José de Chiquitos, para hablar con los responsables de la construcción, a quienes solicitará todos los permisos que se necesitan para dicho proyecto.
