Su renuncia se da 10 días después de que el Gobierno anunciara la creación de la Agencia Nacional de Turismo, Folklore y Gastronomía.

Por Carlos Quisbert
“En las circunstancias actuales, considero que las decisiones que se vienen adoptando debilitan la institucionalidad cultural”, señala parte de la carta de renuncia que presentó el viceministro de Culturas y Floklore, Andrés Zaratti, dirigida al presidente Rodrigo Paz. El destacado activista cultural asumió el cargo el 26 de noviembre de 2025.
La renuncia se registra solo unos días después de que el presidente Rodrigo Paz anunciara el cierre del Ministerio de Culturas, para reemplazarla por una “agencia nacional de culturas y turismo”. Días antes, también se dio la renuncia de la ministra de Culturas, Cinthya Yañez.
En la nota de renuncia de carácter “irrevocable”, que Zaratti publicó en sus redes sociales, continúa y explica que debido a esas malas decisiones se “reducen las posibilidades de avanzar hacia una política pública integral, sostenible y acorde con la diversidad cultural del Estado Plurinacional de Bolivia. Por esta razón, no me es posible continuar en el cargo ni validar con mi permanencia decisiones con las que no coincido y cuyas consecuencias para el sector cultural considero profundamente preocupantes”, escribió.
El viceministro explica que en los siguientes días entregará los proyectos y toda la información que generó en su gestión. Hasta el momento, desde la oficina del presidente Paz no se hizo oficial la aceptación de la dimisión.
Zaratti explicó que la decisión que asumió la hizo después de una profunda reflexión “y con el mismo sentido de responsabilidad con el que acepté esta función”, indicó.
Al momento del anuncio del cierre del Ministerio de Turismo, el primer mandatario expresó las “Agencia Nacional del Turismo, del Folklore, de la Gastronomía” permitiría que lo público y privado se pueda coordinar de mejor manera.
Zaratti afirmó en su nota que antes de dejar tomar esa decisión intentó modificar estas decisiones del Ejecutivo, mediante diálogos, argumentaciones y formulación de propuestas ante diferentes instancias y autoridades, pero constató “la existencia de límites que impiden avanzar en la dirección con la que me comprometí al asumir esta responsabilidad”.
“Desde el inicio estuve dispuesto a afrontar una gestión marcada por recursos extremadamente limitados, debilidades institucionales y numerosos problemas estructurales acumulados, a los que se sumaron las dificultades coyunturales derivadas de la crisis económica y política que atraviesa el país”, añadió la exautoridad.
