El presidente Rodrigo Paz afirmó que su Gobierno pasó de la etapa de “ordenar la casa a la de transformación del Estado”. El Ministerio de Turismo se reduce a una agencia y las competencias de lo que fue Planificación y desarrollo pasan a otros ministerios.

Por Carlos Quisbert
El presidente Rodrigo Paz afirmó ayer, que terminó el “tiempo de transición” y que ahora su Gobierno pasa a la “transformación” del Estado. El anuncio se dio solo instantes después de concretar el octavo cambio de ministros en ocho meses de su gestión.
Además, confirmó el recorte de dos ministerios y que el ahora exministro de la Presidencia, José Luis Lupo, pasaría a lo que en política se denomina el “exilio dorado”, al asumir un cargo diplomático. En este caso, la exautoridad sería el nuevo representante de Bolivia ante la Organización de Estado Americanos (OEA).
En su discurso, Paz explicó de forma general la reducción del Estado de 14 a 12 ministerios, con la supresión del Ministerio de Turismo, que pasará a ser una “agencia nacional” y las competencias de lo que fue el ministerio de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, que estuvo a cargo de Fernando Romero, se repartirán a otras carteras de Estado.
“Hoy día cambiamos de una etapa de transición, que concluye, ha comenzado el de las transformaciones profundas”, expresó el presidente en el acto desarrollado en la Casa Grande del Pueblo.
Por su parte, Lupo aclaró que, así como sucedió cuando Paz lo invitó a ser parte del gabinete, aceptó ser representante de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA) “a título personal”. Sostuvo que, de concretarse este proceso de designación, su labor en este escenario multilateral estará enfocada en defensa de la democracia, no solo de Bolivia sino de la región.
Enroque
De esa forma el mandatario inició su explicación sobre el séptimo y octavo cambio de ministros. Posesionó a quien ocupaba el cargo de Canciller, Fernando Hugo Aramayo Carrasco como nuevo ministro de la Presidencia, en reemplazo de José Luis Lupo; además designó a Héctor Francisco Huanca Gutiérrez como ministro de Relaciones Exteriores.
El flamante Canciller se desempeñó hasta anoche como viceministro de Gestión Consular y antes de eso trabajó 15 años en la Defensoría del Pueblo de Bolivia. La designación no tardó en generar polémica.
La excanciller, Karen Longaric, cuestionó la experiencia laboral de Huanca en la Defensoría del Pueblo durante el tiempo que la institución perdió legitimidad, debido a que sus máximas autoridades estaban alineadas al MAS.

Salida anunciada
La salida de Lupo del gabinete de Paz estaba prevista desde hace unos 20 días, cuando se conocieron desencuentros al interior del gabinete, que no solo incomodaron al entonces ministro, sino también al líder político de Unidad Nacional (UN) y exaliado del presidente Paz, Samuel Doria Medina.
El cambio parecía estar definido desde entonces, debido a que tanto Lupo como Doria Medina brindaron varias entrevistas, en las que revelaron los entretelones de la ruptura política. Entre los motivos más obvios, estaba la permanencia de funcionarios ligados al MAS, el incremento de las denuncias de corrupción, que incluso involucraban al entorno cercado del presidente Paz, además de una demora excesiva en la toma de decisiones, como la declaratoria de estado de excepción.
No obstante, hoy, durante una conferencia de prensa, en la que se despidió de su equipo de trabajo, Lupo fue diplomático y no ahondó en la polémica, al contrario, agradeció la confianza que Paz depositó en él y repitió que una primera etapa del del Gobierno terminó.
“Ha concluido una etapa en la que se han concluido varias tareas importantes en la instalación del Gobierno, luego de 20 años de un Estado diferente al que necesitaba Bolivia y que había pedido por medio del voto. Ahora se debe renovar y se tiene que emprender nuevas tareas”, aseveró en parte de su conferencia la ser consultado sobre el por qué se iba del Ejecutivo.
De 21 a 12 ministerios
Durante su discurso, la noche del lunes, el presidente Paz afirmó que ya en la gestión del MAS, con Luis Arce, se inició la reducción de las instancias que sirven para la administración del Estado, debido al déficit que estas generaban. “Recibimos un Gobierno que venía de 21 ministerios, posteriormente pasó a 17 ministerios, nosotros generamos otra instancia desde el primer momento con 14 ministerios y hoy, reduciendo la burocracia, estamos pasando a 12 ministerios”, señaló.
Paz sostuvo que el objetivo es consolidar un Estado más eficiente. “No se necesita un Estado más grande, tampoco se necesita un Estado ausente; se necesita un Estado más inteligente, más eficiente, más transparente y más cercano a la gente”, enfatizó.
Al nuevo canciller le encomendó dar continuidad al trabajo de coordinación del gabinete y fortalecer el seguimiento de las políticas públicas.
Ministerio con más atribuciones
En la línea de la “reestructuración del Estado”, el presidente explicó que Aramayo dejó la Cancillería para asumir el Ministerio de la Presidencia, donde ampliará sus atribuciones tras fusionarse en esta cartera de Estado las competencias que tenían los ministerios de Justicia y de Autonomías. Desde esa cartera deberá coordinar el gabinete, realizar seguimiento a las políticas públicas, fortalecer la relación con la Asamblea Legislativa y conducir la articulación del proyecto de redistribución fiscal conocido como 50/50.
Respecto al nuevo canciller, el presidente afirmó que Huanca deberá profundizar la política de apertura internacional impulsada por el Gobierno.
“La continuidad, más aquellas cosas que usted agregará en nuestra visión será profundizar la integración con América Latina y recuperar plenamente nuestra presencia en el mundo. No estamos guiados por afinidades ideológicas, debe estar guiada por los intereses del pueblo boliviano”, sostuvo.
Añadió que la Cancillería tendrá como prioridades la apertura de mercados, la atracción de inversiones, la cooperación internacional y la protección de los bolivianos en el exterior.
“Llevar a Bolivia a los cinco continentes y traer oportunidades de los cinco continentes a Bolivia es una prioridad en todos los sentidos”, afirmó.
