Tres casos, 16 víctimas y tres aprehendidos por reclutamiento de bolivianos para ir a la guerra en Rusia

El principal sospechoso fue identificado como Amador Méndez. Ofrecían pagar 16.000 dólares si cumplían con el entrenamiento militar y un sueldo de 2.700 dólares. La embajada rusa negó tener nexos con el sistema de reclutamiento.

Dos de los bolivianos reclutados en Santa Cruz de la Sierra y que presuntamente perdieron la vida al combatir por Rusia en la guerra con Ucrania. En recuadro el comunicado de la Embajada de Rusia en Bolivia / Foto: Facebook.

Carlos Quisbert

La Fiscalía General informó que abrieron tres investigaciones por el reclutamiento de bolivianos para unirse a las Fuerzas Armadas de Rusia y participar en la guerra que ese país mantiene con Ucrania. Al momento se tiene conocimiento oficial de 16 víctimas y la Policía Boliviana reportó la aprehensión de tres personas señaladas como “reclutadores”, quienes prometían el pago de miles de dólares a cambio de su participación en el conflicto bélico.

Los padres de algunos de los bolivianos desaparecidos en la guerra identificaron a Amador Méndez como el reclutador e intermediario con los militares rusos. El mismo asesoraba a los bolivianos para realizar los trámites en Migración y acompañó a varios de los familiares a despedir a las víctimas en la Terminal Bimodal de Santa Cruz de la Sierra, de donde partían hacia Brasil con el fin de abordar un avión para viajar hasta Rusia.

Postura de la embajada

Sobre las denuncias, la Embajada de Rusia en Bolivia publicó un comunicado el 14 de julio, en el cual “descarta de manera rotunda cualquier vínculo de esta misión diplomática con el supuesto reclutamiento de ciudadanos del Estado Plurinacional de Bolivia para participar en la operación militar especial y rechaza categóricamente las acusaciones formuladas al respecto, por carecer de fundamento alguno”.

No obstante, en el primer punto del comunicado, la Embajada se queja porque no se cuestionó de la misma forma el reclutamiento de bolivianos que también realizó Ucrania, desde 2024, para participar en la misma guerra. Si bien se niega dar respuesta a otro tipo de consultas, ofreció cooperar con las familias para dar con las víctimas de los reclutadores, si la solicitud se realiza por medio de la Cancillería de Bolivia.

Las tres investigaciones

La fiscal superior en Razón de Género, Alejandra Rocha, informó que entre los primeros actos investigativos se emitió requerimientos de información a Perú, Colombia, Venezuela y Rusia, con el objetivo de establecer el paradero de los bolivianos presuntamente captados por redes sociales, que viajaron a Rusia desde esos países, para así identificar a los responsables y determinar el modus operandi de la presunta organización criminal.

“En el primer caso tenemos una víctima, en el segundo caso seis víctimas y en el tercer caso nueve. Necesitamos establecer el modus operandi y el patrón que se estaría siguiendo”, informó Rocha. No se descarta que el número de víctimas se incremente y detalló que las investigaciones se realizan con apoyo de la Red Especializada en Trata y Tráfico de Personas (Redtram).

Asimismo, Rocha reveló que la primera denuncia de este tipo fue hecha por los padres de una de las víctimas en mayo. Por otro lado, precisó que en los dos primeros casos no se identificó a los presuntos reclutadores, sin embargo, en el tercer caso se realizaron operativos en la comunidad Rincón de Palometas, donde fueron captadas nueve de las víctimas.

El reclutador

Al respecto, el comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, informó que se aprehendió a tres personas, señaladas como parte de la red de reclutamiento de bolivianos, con fines de enrolarlos en la milicia rusa y vayan al frente en la guerra que ese país mantiene con Ucrania.

Gómez explicó que, de acuerdo a los familiares de las víctimas, los reclutadores ofrecían grandes sumas por participar en dicha guerra. El primer pago sería de 16.000 dólares, a cambio de cumplir tres meses de instrucción militar y posteriormente un salario de 2.700 dólares mensuales, además de un resarcimiento de 40.000 dólares para sus familias en caso de perder la vida.

El principal sospechoso fue identificado como Amador Méndez Arancibia, la madre de uno de los bolivianos desaparecidos lo acusó de organizar el viaje e incluso hacer los trámites de sus víctimas. Los sindicados aparecen en los videos que algunos de los parientes realizaron al momento de despedir a sus familiares desde la Terminal Bimodal de Santa Cruz de la Sierra.

Los padres de varios de los bolivianos reclutados relataron que sus hijos creyeron en las promesas de los pagos con el fin de lograr ingresos para sus familias, ante la crisis económica que golpea al país.

Funerales sin cuerpos

Los familiares, quienes recibían mensajes y fotografías de sus parientes en la guerra, hicieron conocer que luego de perder el contacto con ellos, fueron informados de la muerte de los mismos por otros latinoamericanos reclutados y que hacían de comandantes de los mismos.

En escuetos mensajes, por sus redes sociales, les informaron que algunos de los cuerpos de las víctimas no podían ser recuperados debido a que fueron víctimas de explosiones causadas con drones ucranianos.

Al no tener mayor información de los jóvenes en Rusia, algunas de las familias optaron por realizar funerales sin los cuerpos de sus seres queridos, con la esperanza de estos aparezcan y todo se trate de una mentira o una confusión.