El Gobierno utiliza el término “desaparecido” para referirse a otros siete soldados que se presumen fallecieron al momento de la segunda explosión, cuyos restos quedaron diseminados por varios sectores.

Por Carlos Quisbert
El domingo por la noche, los restos del cuerpo del instructor del Centro de Mantenimiento de Material Bélico, sargento primero Freddy Mauro Quisbert Vega, fueron hallados sepultados por los escombros de las explosiones suscitadas el pasado viernes al interior del Regimiento de Artillería “Bolívar”.
Personal del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) trasladó los restos a la morgue judicial, en la ciudad de La Paz, para la autopsia de ley y para el reconocimiento de sus familiares.
Listas
Con este hallazgo, suman siete los cuerpos recuperados y aún se busca los restos de otros siete conscriptos. En la lista de los fallecidos figuran: el sargento Freddy Mauro Quisbert Vega; los soldados, Brayan Pacheco Monrroy, Arnel Rubén Flores Poma, Gabriel Choque Alanoca, Jhon Tancara Mita, Wilder Oliver Aruquipa Aruquipa y Wilson Copa Mamani.
De acuerdo a la lista inicial que dio el comandante del Regimiento de Artillería “Bolívar”, coronel Antonio Amaru, los soldados cuyos restos aún no fueron hallados son: Héctor Ramiro Condori Choque, Joel David Flores Rojas, Jhonny Alberto Cornejo Chipana, Alex Ignacio Mamani, Kevin Yosmar Mamani, Juan Mamani Miranda y Santos Sonko Huanca.

El jefe de la División de Homicidios de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), mayor René Tambo, informó del hallazgo de tejidos, órganos y huesos, próximos al lugar de la explosión. Las muestras recogidas son pequeñas y están dispersas entre los escombros, en algunos casos adheridos a prendas de vestir y a varios metros del punto cero de la detonación.
Sepultado por los escombros
De acuerdo con un reporte interno, el sargento Quisbert Vega se encontraba entre los afectados por la explosión registrada el viernes en uno de los depósitos del cuartel en Viacha y quedó sepultado bajo los escombros. Se presume que los muros de piedra, de 60 centímetros de espesor, impidieron que la tragedia sea mayor.
La explosión provocó graves daños a la integridad física del militar, por lo que su identificación preliminar se dio gracias al marbete, con el apellido Quisbert costurado en el uniforme.
El reporte señala que se tomó contacto con la familia del instructor y que posteriormente se coordinó con su padre para el recojo del cuerpo y la definición del lugar de velatorio.
El hallazgo se produjo mientras continúan las labores de búsqueda y recuperación en el área afectada por las dos explosiones. Los trabajos se desarrollan bajo medidas de seguridad debido a la presencia de material bélico, estructuras comprometidas y otros elementos que todavía deben ser retirados y revisados por especialistas.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó que en el área afectada fueron encontrados “boosters” o aceleradores de explosivos, que no detonaron, además de una estructura comprometida que contiene material bélico y una gran cantidad de granadas. Por ello, explicó que los equipos avanzan con extrema precaución en la remoción de los escombros y la búsqueda de los desaparecidos.

Dos detonaciones y una causa aún no determinada
Respecto al origen del hecho, Justiniano explicó que la información preliminar establece que se produjeron dos detonaciones. La primera registrada entre las 13: 30 y 13:40 involucró pólvora negra correspondiente a material pirotécnico almacenado en el sector.
La segunda detonación, registrada aproximadamente a las 14:30 fue de una magnitud considerablemente mayor y su causa todavía no ha sido determinada técnicamente.
El ministro remarcó que el Gobierno no estableció que el conjunto de la tragedia se produjo por el material pirotécnico. “Nosotros nunca afirmamos que toda la tragedia haya sido causada por juegos pirotécnicos”, sostuvo.
Explicó que la información se actualiza a medida que aparecen nuevos elementos verificados y que corresponde a los peritos establecer técnicamente qué provocó la segunda detonación. “Sería irresponsable presentar una hipótesis como certeza”, afirmó.
Inventarios y registros
Recordemos que el domingo por la noche el Comando del Ejército, general Alejandro Alarcón, informó que se hallaron registros de 499 cajas que contenían “boosters”, aceleradores o potenciadores de explosivos.
La mayor parte este material fue entregado, entre 2019 y 2020, por la empresa minera Inti Raymi S. A. Se presume que el mismo estaba almacenado en uno de los depósitos del Regimiento de Artillería Mecanizada II “Bolívar”, donde se produjo el incidente.
Las explosiones también dejaron más de un centenar de heridos, entre personal militar, vecinos (niños, mujeres, ancianos) policías, personal de la Alcaldía y daños de consideración a las viviendas de 25 familias.
