El fiscal suspendido recibió una segunda detención preventiva, por el delito de legitimación de ganancias ilícitas, debido a que sorprendió a otras tres personas en poder de Bs 3,5 millones y $us 10.000, que eran sacados de su domicilio en una ambulancia.

Por Carlos Quisbert
El fiscal general del Estado, suspendido, Roger Mariaca, pidió a un juez de La Paz que no lo envíe a la cárcel de Cantumarca, en el departamento de Potosí, ya que ahí corre riesgo su vida, debido a que recientemente se envió a ese penal a “asesinos confesos”, a los que él investigó. “Mi vida está en manos del Órgano Judicial”, afirmó Marica.
El pedido se dio hoy domingo en la segunda audiencia cautelar en su contra y la de otras cuatro personas, en la que él tomó la palabra para dirigirse al juez. Este nuevo proceso, por el delito de legitimación de ganancias ilícitas, fue abierto a raíz de que cuatro sospechosos intentaron sacar del domicilio del exfiscal, en Santa Cruz de la Sierra Bs 3,5 millones y $us 10.000 dólares, ocultos en una ambulancia.
“Está hablando con una persona que hasta hace unos días era fiscal general del Estado, electo democráticamente en la Asamblea Legislativa por 115 votos. (…) Pero quiero que sepa, mi vida está en manos del Órgano Judicial, pero me están enviando a un lugar donde están asesinos confesos”, remarcó Mariaca.
Aseguró que, durante la audiencia cautelar, no se le permitió asumir defensa y pidió que esto conste en acta, además de anunciar que interpondrá una apelación.
No obstante, la mayor parte de su alegato se centró en el pedido de no ser enviado a Cantumarca. “Recientemente esclarecimos un caso de asesinato de ciudadanos brasileños en San Ignacio de Velasco, del departamento de Santa Cruz. Uno de los investigados fue enviado a esta cárcel y en especial a la que usted me está mandando, señor juez”, afirmó Mariaca, en relación a una serie de asesinatos que se registraron en ese municipio.
De acuerdo al manual de funciones del Ministerio Público, tanto el fiscal general como el fiscal departamental son funcionarios administrativos y no conducen investigaciones, Sin embargo, Mariaca reiteró que investigó esos asesinatos en coordinación con el exfiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zevallos.
Los detenidos a los que hizo referencia Mariaca, fueron señalados por ser parte del Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital (PCC), quienes cometieron una serie de sicariatos, en medio de una presunta pugna por el territorio.
Esta es la segunda detención preventiva que se aplica en contra de Mariaca, quien el día sábado fue enviado con detención preventiva al mismo penal, imputado por tráfico de sustancias controladas y organización criminal. En el mismo proceso y con la misma medida cautelar están el exfiscal Zeballos; el exfiscal superior Martín Irusta y el mayo de la Policía, Rubén Aparicio. No obstante, fueron enviados a distintos penales, El Abra, Patacamaya y Chonchocoro, respectivamente.
