Espinoza sobre la ley 1720: beneficiaba más a occidente y es indispensable para concluir la revolución agraria

El ministro de Economía recordó que la norma, que generó parte del conflicto de los 53 días de bloqueo, fue elaborada en la gestión del MAS y anunció que su tratamiento será retomado en cuanto exista consenso político.

El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, durante su exposición en el foro organizado por Camebol en la ciudad de Santa Cruz. / Foto: Ministerio de Economía.

Por Carlos Quisbert

La esencia de la Ley 1720, abrogada el 13 mayo, beneficiaba más a pobladores del occidente que a los del oriente, además, señaló que su aplicación es necesaria para culminar el proceso de la Reforma Agraria que quedó trunca, según el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.

“La Ley 1720 no iba a beneficiar tanto a Santa Cruz o a oriente como sí podía beneficiar a occidente (La Paz, Potosí y Oruro). Si esa ley en vez de llamarse Ley de Branko se hubiera llamado la ‘Ley del municipio de Batallas, que quiere usar su tierra como garantía’, capaz que esa ley pasaba sin ningún problema”, explicó el ministro.

La autoridad dio su criterio, hoy, en la ciudad de Santa Cruz, donde fue panelista en el Foro FEM Económico 2026: “De la resistencia a la reconstrucción económica”, organizado por CAMEBOL. En dicho evento presentó los avances de la estrategia económica impulsada por el Gobierno para consolidar la estabilidad y abrir una nueva etapa de crecimiento.

En el evento, Espinoza respondió varias consultas de los asistentes y entre sus respuestas planteó que además de contar con una estrategia macroeconómica y tecnócrata, con un plan plasmado en el papel, es importante contar con el consenso político y la aceptación social. Explicó que, sin esos elementos, toda la planificación puede quedar en nada.

Como ejemplo citó el conflicto social que sectores radicales impulsaron entorno a la Ley 1720, norma que autorizaba la conversión de categoría de pequeñas a medianas propiedades, en el ámbito agrícola, con el fin de que los propietarios tengan acceso a créditos bancarios. No obstante, la norma fue estigmatizada y organizaciones sociales afines al MAS y al expresidente Evo Morales la denominaron “La Ley Branko”, en alusión al senador de Santa Cruz, Branko Marínkovic, al que señalaron por supuestamente representar a los empresarios agrícolas.

Tierras improductivas

Aseveró que es en el occidente del país donde más problemas existen sobre la pequeña propiedad, por la imposibilidad de utilizar esa propiedad entregada por el Estado, como garantía para un crédito que permita comprar maquinaria y semillas, o la posibilidad de venderla y poder ordenar ese mercado y que se vuelva productivo.

“De hecho, esperemos que, en las próximas semanas, meses, se abra una ventana para poder volver a discutir eso (aprobación de la ley 1720) porque a mí, en lo personal, me parece una norma necesaria. que además era absolutamente disruptiva. Esta ley terminaba de cerrar ese capítulo inconcluso que es la revolución agraria. Ahí se quedó trunca y nosotros con esa ley pensábamos que se iba a cerrar. Mientras tanto, obviamente, tenemos que trabajar para que el sector productivo tenga el crédito adecuado”, concluyó Espinoza.

Avances

Durante su exposición, destacó que, tras recuperar el orden macroeconómico y reconstruir la confianza, el siguiente desafío es acelerar la inversión, fortalecer la producción nacional, generar más empleo y consolidar una alianza estratégica entre el Estado, el sector privado y la sociedad para impulsar el desarrollo del país.

Porque reconstruir la economía no es solo estabilizar indicadores: es crear las condiciones para que las familias, los emprendedores y las empresas vuelvan a crecer con certidumbre