Sorprendieron a un chofer y su ayudante el momento en que cargaban el carburante en bidones, el guardia de seguridad admitió que ordenaron que otros 10 vehículos realicen la misma operación. El hecho se registró en el Plan Tres Mil, burlaban el sistema de la ANH al introducir el número de placa de otros motorizados.

Por Carlos Quisbert
Al menos 10 camiones eran utilizados para traficar combustible en bidones, se presume que solo en uno de los casos cargaron más de mil litros en solo 40 minutos, de acuerdo a la denuncia del vicepresidente del Comité Pro Santa Cruz, Agustín Zambrana. El hecho se registró en la estación de servicio “Apaza”, en la zona del Plan Tres Mil.
“Diez vehículos estaban recargando y recargando y recargando. Eso es para revender (el combustible)”, denunció Zambrana en un video subido a redes sociales el martes. En el mismo se observa el momento en que sorprende a uno de los conductores, quien con un ayudante, y en coordinación con los trabajadores de la estación de servicio, cargaban combustible y lo acopiaban en bidones al interior de su camión.
El fiscal César Porras y personal de la Policía Boliviana se presentaron al lugar y aprehendieron al conductor de uno de los camiones. Junto a personal de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) explicaron que se verificó la flagrancia en la comisión del delito.
El momento del operativo, iniciado por Zambrana y su equipo, el trabajador de la empresa de seguridad del mismo surtidor admitió que los propietarios le ordenaron que, al menos otros 10 camiones carguen combustible en bidones.

Zambrana detalló que, según la vigilancia que realizaron, era la cuarta vez que el mismo camión ingresaba al surtidor Apaza en menos de 40 minutos. El conductor se negó a revelar para quien trabajaba, aseveró que era combustible para actividad en el campo, pero no quiso decir a dónde los trasladaba, señaló que en ese momento cargó 500 litros de gasolina y no dio más datos. Sin embargo, los datos revelaron que solo en ese momento ya había llenado los bidones con 700 litros.
El personal de la ANH también verificó que los trabajadores del surtidor burlaban el sistema de la carga, ya que ingresaban el número de placas de otros motorizados. Zambrana aseguró que tiene las grabaciones de otros vehículos que realizaban las mismas acciones en esa estación.
Zambrana explicó que realizó el operativo en el marco de sus atribuciones como control social, en medio de la crisis por la escasez de combustible que no puede ser resuelta desde enero por el Gobierno y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Segundo caso
Este es el segundo caso de tráfico de combustible denunciado por Zambrana. El 5 de septiembre, el cívico también sorprendió a operadores de un surtidor en el municipio de Cabezas, quienes negaban la venta del combustible a la población luego de recibir 20.000 litros de gasolina. Se presume que los propietarios son parte de otra red de tráfico y ocultaban 18.000 litros.
“Al exigir explicaciones, la versión (de los operadores del surtidor) cambió cuatro veces en minutos de: ‘No llegó la cisterna’ pasaron a ‘es reserva de emergencia’, luego a ‘son 3.800 litros guardados para vales’ y finalmente ‘se arruinó la bomba’. Mientras las colas asfixian al ciudadano, los surtidores esconden miles de litros de combustible”, denunció Zambrana.
Según el líder cívico, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, atendió su denuncia y le anunció que el surtidor sería investigado y se daría la intervención de los funcionarios de la ANH.

