“Se robaron hasta la chatarra”, el duro diagnóstico del vocero de la Gobernación de Santa Cruz

Según los informes, se gastaban 285 millones de bolivianos más de lo que había en el presupuesto. El desorden era tal que los equipos de alerta temprana operaban con la señal de internet de una funcionaria y nadie sabía lo que comían los animales en el centro de rescate de animales.

El vocero de la Gobernación, Rolando Schrupp en entrevista con Maggy Talavera.

Por Carlos Quisbert

 La crisis económica e institucional que dejó la anterior gestión en la Gobernación de Santa Cruz era tal, que “se robaron hasta la chatarra”, aseguró el vocero de la institución, Rolando Schrupp. Explicó que, ante un déficit estructural de 285 millones de bolivianos, se aplicó uno de los ajustes fiscales “más brutales” que se haya registrado en la historia de la entidad departamental, pero aún así es insuficiente.

En entrevista con Maggy Talavera, el vocero relató que los sistemas de alerta temprana para desastres naturales, con capacidad satelital, funcionaban gracias a la señal de Wifi que los funcionarios proporcionaban desde sus aparatos celulares. Aseguró que luego de aplicar algunas reformas, “que podrían sonar risibles”, la institución logró ahorrar hasta 100 millones de bolivianos.

“Estamos tratando de sostener un edificio con mondadientes. La Gobernación está en una situación super delicada, si fuera una empresa privada debería cerrar en diciembre. Recibimos una institución con un déficit estructural de 285 millones de bolivianos”, aseveró Schrupp.

Aseguró que se encontraron ante varias denuncias de corrupción, cometidas presuntamente por exfuncionarios de la gestión de Luis Fernando Camacho. Uno de esos casos fue el de venta de chatarra y la desaparición de ingresos generados durante carnavales, que fueron a dar a cuentas privadas.

Emergencia por los incendios

El vocero inició su explicación en relación a la falta de recursos para atender las emergencias generadas por los 31 incendios registrados en 2026 y los 22.000 focos de calor detectados en solo el mes de julio. La falta de combustible e insumos para los bomberos voluntarios hace difícil realizar trabajos de prevención y contención del fuego.

El vocero aseguró que la crisis económica también afecta a las áreas de salud, seguridad y hasta el ámbito jurídico.

Sobre los incendios, aseguró que este problema no terminará con la promulgación de una ley o decreto que prohíba el chaqueo o se condene a la cárcel a los autores, sino que se trata de un tema de planificación agrícola para lo cual también se necesita recursos.

Vehículos sin llantas y sobreprecios

Otro ejemplo que citó fue la del cambio de aceite a los carros de la Gobernación, servicio por el cual se pagaba hasta 2.000 bolivianos, pero con los reajustes ahora ese trabajo se realizará en los talleres del Servicio Departamental de Caminos.

Schrupp afirmó que los vehículos de la entidad prácticamente no tenían neumáticos y estaban sobre troncos de madera, por lo que recurrieron a la ayuda de fundaciones y privados. El desorden institucional y la falta de registros adecuados también comprometió la salud de los animales en el Centro de Atención y Derivación de Fauna Silvestre.

“Nadie sabía lo que comían los animales”, lamentó Schrupp. Contó que los cuidadores se daban modos para dar alimentos a los ejemplares, ya sea de sus propios recursos o por la generosidad de personas a las que les sobraban algunos alimentos.

Promesas de campaña

El vocero afirmó que gran parte de los problemas financieros de las gobernaciones y los municipios cruceños se resolverían si el presidente Rodrigo Paz cumpliese sus promesas de campaña electoral, entre las que estaba la redistribución de los ingresos entre gobiernos autónomos y el gobierno nacional, 50-50; reconstruir la institucionalidad y no repetir los errores cometidos en los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce.

“Rodrigo Paz prometió capitalismo popular, fin del Estado tranca y 50-50, porque los números son claros, 300.000 millones de bolivianos administra el Gobierno central y solo el 1% va a las gobernaciones”, recordó Schrupp.

Mencionó que, si bien la mayoría de los gobernadores de Bolivia se organizaron para mantener una postura unánime para exigir al Gobierno la redistribución de los impuestos, la demanda no tiene una fuerza coercitiva, ni legal, por lo que no se puede poner una fecha para que el mandatario y su gabinete cumplan este compromiso.

“Este país es hiper presidencialista, todo el poder lo tiene el presidente. ¿Sabe cuál es la fuerza que tenemos? La fuerza de llorar. Lo que nos han dicho (sobre el cambio de Gobierno) es mentira, es jugar a hacerse un héroe contra un sistema que está construido para tener un rey”, lamentó el vocero.

Schrupp reiteró que no se puede dar plazos al Gobierno, ya que están a merced de lo que defina el presidente Paz. No obstante, lamentó que desde el entorno del mandatario les sugirieron incrementar los impuestos a actividades como la de “tik tokers y youtubers” o elevar el precio del servicio de electricidad, lo cual considera inaudito.

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